Un gobierno de grandes titulares ambientales, el relato, los panqueques y las dudas

Acciones constantes y que se han reflejado en los principales medios provinciales nos ponen en conocimiento del hacer «medio» ambiental del gobierno provincial y de los Departamentos más cercanos políticamente al primero. Sin duda buenas acciones, pero con un «tinte verde» poco creíble; que echa culpa en otros con comparaciones absurdas y que niega un pasado reciente de aseveraciones que hoy contradice.

Bastante difícil se hace escribir esta nota, demasiados puntos de aborde para su confección: pauta publicitaria, periodismo subyugado, gobierno negador, circo verde, etc. La misma será extensa, espero no se aburran, será como una novela histórica argenta… que Dios los acompañe.

Pero empezaremos por el principio como debe ser. Aquel que une todos estos puntos con una cosa en común: la soberbia supina con la que el gobierno provincial, varios departamentales y el periodismo sostenido a base de pauta, trata a aquellos mendocinos y no mendocinos que vivimos aquí y que, sostenemos la idea de que una minería fuera de la Ley 7722 no debe explotarse en nuestro suelo, somos desinformados, fundamentalistas y casi opas.

La expresión de los «profesionales»…

La primera oleada vino de la mano de supuestos entendidos en la materia con comparaciones tan técnicas como absurdas, así escuchábamos a una Socióloga de la UNAP, Natalia Casadidio, decir algo como esto: <<¿por qué a los mendocinos les molesta el cianuro que podría utilizar la actividad minera y no les importa el cianuro que utiliza la industria vitivinícola? ¿Por qué les afecta tanto el agua cuando se trata de la industria minera y no les importe el desastre que está realizando el turismo en nuestros ríos? ¿Por qué les interesa los productos tóxicos en la minera y no les concierne el que utiliza la agricultura? ¿Por qué les incumbe que no se reforme esa ley cuando hay varios ítems que se deberían mejorar para un mejor cuidado del medio ambiente? ¿Por qué no reclaman por una reforma participativa y consensuada?>>

A éste punto no hay análisis posible para responder ante este tipo de comparaciones absurdas, cuando una sola respuesta sería suficiente: «También a eso debemos ponerle controles porque son un problema», justamente por eso no debemos agregarle otro, sería el remate lógico.
También resultaría lógico hablar de los volúmenes usados de cianuro en la vitivinicultura, el espacio acotado y contenido de su uso, etc. Que también nos preocupa el uso de glifosato y otros químicos en la agricultura y que muchos trabajan por su erradicación, pero que en la modificación de la 7722 estábamos tratando otro tema.
Y que SÍ, que pedimos participación y consenso a través del proyecto de plebiscito de un senador; que hace años solicitamos injerencia directa en temas ambientales, pero con la prevalecencia del ninguneo como respuesta. No evaluaremos su profesionalismo como socióloga, pero si consideraremos su desinformación en el tema, y más aún, su desconocimiento del trabajo de años en el cuidado ambiental de mucha gente.

Vamos por el periodismo…

Todos sabemos que donde manda capitán, no manda marinero. Con el capitán «pauta» detrás de los timones del periodismo mendocino, los marineros escribientes cumplen su tarea de tratar de limpiar la cubierta de un barco que hace agua por todos lados. Sumemos a ello, el sentimiento de agravio por parte de algunos periodistas vernáculos, al ser criticados por su postura respecto al tema minero, podríamos decir también «descubiertos» en su función de propalar el mensaje oficial.

Con Montacuto y Conte a la cabeza, y varios otros que, no hemos de destacar en la nota ya que responden directamente a la línea editorial de sus respectivos periódicos (quizás formada en esta instancia, por requerimiento de la pauta oficial ya que recordamos posiciones exactamente opuestas antes de 2015), el periodismo se largó de lleno a la tarea de ningunear posiciones contrarias a la reforma de la 7722 y hoy devinieron en los alto-parlantes de las políticas «verdes» del gobierno al grito de «EMERGENCIA CLIMÁTICA», con una sequía que, después de 12 años de existencia (pero que aún dejaba margen para el uso de agua en la minería en diciembre), hoy nos obliga a ducharnos en 5 minutos y orinar los malbones para su regado.

No contentos con ésto. El periodismo oficial nos arenga con sus posiciones personales y su enojo devenido por el «maltrato» recibido por parte de los «talibanes del ambientalismo»; metiendo a todos en una misma bolsa de descriterio.
Prometiendo «rompimiento de pelotas y secamiento de cabezas» como propuesta «educativa» y de «concientización» en este «nuevo ambientalismo» oficial que recoge colillas y genera grandes titulares mediáticos.
Pero démosle la derecha, es cierto que debemos cuidar el agua y todos somos responsables de ello, aunque uno no entiende cómo ahora es tan desesperante y hace poco más de un mes, Marinelli, el «padrino» de Irrigación, decía que había agua para la minería, que nosotros tranqui, que ellos la tenían clara y que harían unos controles de «put… madre».

Mientras tanto, Don Conte nos relata los pasos a seguir para el correcto cuidado del ambiente: <<«El ambientalismo puede ser una consigna política y social (y estará bien) o volverse una acción transversal y concreta de gestión (y podría cambiar el estado de las cosas). Puede ser usado como un argumento de protesta o ejercido como herramienta de trabajo, entre muchas otras opciones ya que aquí no hay maniqueísmo posible. La desconfianza en los Estados muchas veces empuja a la desazón y el reclamo más que a la acción. Pero hay un punto de partida, según como se mire al vaso. Con el inicio del año 2020, hay dos comunas de Mendoza que han presentado sus planes al respecto, la Ciudad de Mendoza y Luján de Cuyo, que parecen ir más allá de solo una declaración de buenas intenciones, y otros que vienen en una tarea desde antes, como es el caso de Godoy Cruz»>> Nótese las comunas mencionadas y vea la intención.
No cabe destacar según el medio de Conte, comunas como San Carlos o Gral. Alvear, con políticas ambientales desde hace años, ¿a esos mencionarlos?… de ninguna manera, si ahí se gestó el mal del ambientalismo menduco… jamás. Esos son los que lideran protestas, mientras que él y el clan Suárez lideran el «cambio cultural»

Así, Conte nos sigue deleitando con su «objetividad» a pleno, vean:
<<«De allí que protestar para impedir tal o cual cosa es un camino en el que el pesimismo y el fatalismo alimentan miedos que movilizan a algunos y paralizan a otros. Pero actuar parece ser la clave y lo que municipios, sus dirigentes, grupos de personas, empresas o sectores puedan hacer hoy mismo sin esperar por ello aplausos o medallas, es un aporte sustancial para frenar la crisis climática.
Por supuesto que el desafío va a tener éxito no solo si es capaz de contener en la institucionalidad de la gestión del Estado a individuos o colectivos que hacen cosas, desde simplemente protestar a generar cambios con nuevos productos o formas de consumo y vida. Será eficaz si consigue un cambio cultural, yendo al tuétano de una sociedad que esta acostumbrada a otras cosas, a un mundo que ya no existe: el de los excesos, el despilfarro, el descontrol. El de priorizar sus derechos por sobre sus deberes.»>>

No debemos quejarnos nunca más de los «proyectos» de estos buenos chicos, porque ellos la tienen clara, y nosotros somos todos opas, ya que tenerle miedo al cianuro y desconfianza a los controles de un Estado plagado de «dudosos» y que ha demostrado su incompetencia durante décadas, sin importar el partido imperante, no es motivo suficiente para expresar nuestra disconformidad, y menos la voluntad que nos corresponde como mandantes.
Fuera de esto, apoyamos firmemente todas las acciones positivas que las comunas realicen en bien de sus ciudadanos, está bueno eso de que cada uno cuide su «pedacito de mundo».
Gracias Conte por su participación, buen provecho.

Ufff… Políticos, Ambiente, Panqueques y otras yerbas…

Corría el año 2014, y los radicales en su totalidad, coreaban puteadas a las huestes de CFK y Paco Pérez por la modificación de la Ley Nacional de Hidrocarburos que incorporaba el «fracking» como sistema de explotación para gas y petróleo. Al punto tal que presentaron un proyecto de Ley en la Legislatura mendocina solicitando que Mendoza, se negara a la explotación petrolera y de gas a través de ese sistema.
Algunos pocos años después esos mismos radicales, siendo gobierno, emitían un decreto incorporando el sistema en nuestra tierra, si si, esos mismos.

Don Emilio Guiñazú, llevando de la mano al Mingo Mingorance, recorrían menducolandia enumerando sus ventajas y la seguridad del sistema. Yo mismo les pregunté como es que era posible que ¿hoy fuera bueno lo que ayer era malo? La respuesta llegó de la boca de don secretario de ambiente diciendo que: se habían informado sobre el tema y que estaban seguros… Eso, me dejó un poco impactado, porque desde el principio indicaba que en alguna de las dos posiciones posibles, los tipos hablaban por el simple poder de abrir la boca y emitir sonidos y no por la veracidad de su conocimiento al respecto de ¿cualquier tema que trataran?
La respuesta vino sola viendo algunos de los «peditos» ambientales que Vaca Muerta está generando y la contaminación de napas en Malargüe a causa del bendito fracking.

Después de una ardua campaña el año pasado en la cual don Rodolfo NUNCA habló de modificar la 7722, nos desayunamos con la presentación en la Legislatura, en el mismo día de su asunción, del proyecto de la que sería la Ley 9209, que anularía en su totalidad a la 7722.
Cambio propuesto por aquellos que en 2015 declamaban a viva voz que la 7722 debería ser eterna y que ellos la defenderían a toda costa.

A dar vuelta los panqueques…

Los defensores del «agua», pegaron el sartenazo ante la propuesta y vimos como «casi» todos los legisladores radicales, apoyaron en forma explícita la modificación y se convirtieron en los nuevos adalides del conocimiento minero… total, eso de defender algo por convencimiento no garpa como cobrar un sueldo de 180 lucas por levantar la mano cuando el cabezazo del presidente de diputados lo indica y el «supremo» de turno lo requiere, se debe trabajar para poder seguir estando el siguiente período…

Mientras tanto, el PJ acompañó, se arrepintió al toque al ver la reacción de la gente, y como ellos dicen «estar siempre junto al pueblo», asumieron su slogan como verdad y dejaron a los «radichetas» empantanados una vez más.

Las cosas no le salieron al gobierno como lo deseaban, aún suenan voces de malintencionados que dicen que el mayor problema que enfrentan algunos, es saber como devolver la guita que el lobby minero puso para que la 9209 durara un poco más que un pedo en una bolsa…

Queremos creer que no es así la cosa y festejamos, con cierta incredulidad, todo este nuevo circo mediático de levantar colillas, poner paneles solares en cada cosa que no se mueva por cinco minutos y esperamos aún más… que se hagan una realidad PERMANENTE.

Esperamos una política seria en desarrollo de la matriz productiva imperante.

Esperamos por un Departamento de Irrigación que labure seriamente, desarrolle infraestructura, y tecnifique el riego para no desperdiciar el agua.

Esperamos que se le dé al agro mendocino las posibilidades y la exigencia correspondiente para la tecnificación de las tierras cultivadas.

Esperamos que se regule y controle a los prestadores turísticos para cumplir normativas ambientales lógicas y criteriosas.

Esperamos que realmente se apueste al desarrollo de energías renovables y alternativas y que no quede sólo en algunos paneles solares y algún que otro esporádico gesto detallado grandiosamente en titulares de la prensa adscrita.

Esperamos que por una vez por todas, nuestros representantes nos REPRESENTEN y no hagan la de su conveniencia.
Que realmente se pongan los «pantalones largos», adquieran idoneidad y realicen la tarea asignada, en vez de estar tan preocupados de aparecer en los medios regando una planta o recogiendo un pucho.

Basta de palabras. RES NON VERBA. Hechos, no palabras.

José Luis Bonomi