Mendoza: Detectan varios desvíos ilegales de agua del Río Atuel

Inspectores y productores de la cuenca del Río Atuel de General Alvear y Bowen encontraron lo que Irrigación no pudo o no quiso ver: el robo de agua en diferentes sectores antes de llegar al dique El Nihuil.

Ésto motivó una reunión urgente de agricultores ayer martes a las 20.30 en el Predio Ferial donde se analizaron las medidas a tomar contra los que no actuaron y no cumplieron con sus deberes de funcionario público, encabezados en la figura de Sergio Marinelli, superintendente a cargo de Irrigación provincial, quien será intimado a presentar un informe detallado de lo ocurrido en un plazo no mayor a 24 horas.

Por otro lado, ésta es una prueba más de la falta de controles que decían tener para el fracking o para la megaminería, controles que pretendían instalar bajando la ley 7722 y que obviamente eran y son inexistentes, en el mejor de los casos.

Sospechándose en este caso particular, una «posible connivencia entre quienes hicieron los desvíos e Irrigación», ya que, ante el descubrimiento de los hechos, se solicitó al DGI una inspección inmediata, que tuvo lugar 48 horas después; y que al momento de la misma, se comprobó que ya se habían realizado movimientos de tierra cerrando los desvíos y tratando de «tapar» lo sucedido con maquinaria de Irrigación, de ahí que surgen las dudas acerca de la buena actuación o intencionalidad de las acciones.

Resulta inadmisible que nadie observara nada. Que nadie informara nada. Que nadie cortara el robo del agua que gozan algunos que no pagan un peso y la usan las 24 horas, todo el año. La zona inspeccionada va desde La Junta hasta El Sosneado, en el límite entre San Rafael y Malargüe.

Hay responsables que tendrán que dar la cara y, algunos funcionarios quizás deban resignar sus puestos por razones varias que van desde la falta a los deberes de funcionario público, hasta una posible figura delictual de ser así comprobado. Este pedido de informes tendrá lugar en el transcurso del día.

El enojo y descontento ante lo sucedido crece: «Son funcionarios que ganan cerca (o mas, en algunos casos) de 200.000 pesos. Y encima tienen la caradurez de tratar de «irresponsables» a los agricultores que «no cuidan el agua al regar a manto» cuando en realidad no pueden acceder a la tecnología», comentaban varios de los presentes.

«Este «destape de la realidad» afectará desde Marinelli, el gran jefe, hasta los que ejecutan ordenes. O, en este caso, dejaban pasar miles de litros por segundo mientras se secan Las Salinas, El Nihuil y Valle Grande y los peces mueren por la falta de agua». era una de las consignas de algunos medios radiales del sur provincial.

Gentileza Radio 1

Los agricultores, han devenido ante la urgencia hídrica, en elementos de control; al parecer mucho más eficaces que los dependientes del DGI, y han permitido descubrir este hecho que pone de manifiesto la «ineptitud» (en el mejor de los casos), de funcionarios del Departamento General de Irrigación con Sergio Marinelli encabezando la lista; de la Subdelegación de Aguas del Atuel con Mario Barbieri;, el Consejero de Cuenca del Río Atuel, Gustavo Villegas; el director de Gestión Hídrica, Rubén Villodas, entre otros…

Las sospechas recaen también en el recién formado Observatorio del Agua, que al decir de los productores, «seguro estará en manos de algún ciego»

La gravedad es tal que «la gente del agro de Bowen y Alvear», con dinero de su bolsillo, contrató un avión para sobrevolar la zona y utilizaron sus propias camionetas para hacer lo que no hace Irrigación: controlar.

Si los «jerarcas del agua» no detectan diversos desvíos clandestinos, by pass para no registrar el agua por la telemetría, ni «ven» mini ríos de mas de tres metros de ancho abiertos desde la cuenca principal del Atuel, ¿qué podemos esperar de los controles sobre el agua utilizada para el fracking o lo que decían que iban a hacer en la megaminería que soñaban?. comentaban en el editorial de Radio 1 de Gral. Alvear.

Una mácula más para la gestión oficial, que en materia de cuidado del agua, viene pasando por un camino escabroso lleno de desaciertos y «verdades» de dudosa cata en el discurso oficial. Parece que vestirse de verde y declarar su intención de ser impulsores del cuidado ambiental en general y el agua en particular, no se condice con su accionar, o falta de acción a la hora del cuidado de nuestro líquido patrimonio.

Noticia en desarrollo…

Fuente: ecologica-mente.com