El castigo de Suárez a su propio pueblo

Que las cosas están ásperas entre el gobierno provincial y todos aquellos legisladores y ejecutivos municipales que estuvieron en contra de la reforma de la Ley 7722 es notorio.

Que el ejecutivo provincial haga un berrinche no yendo en persona a la fiesta vendimial de su propio pueblo es triste, pero que ni siquiera cumpla con las fórmulas protocolares mínimas que requieren estos eventos, como enviar al menos un ministro o secretario del Estado mendocino por causa de su enojo, es patético.

El gobernador, que tuvo tiempo y disposición de estar presente en un evento de índole privada como el pase de manos de Vila a Manzano-Alvarez, del Canal 6 en San Rafael; dispuso su ausencia y de cualquiera de su gabinete en una de las fiestas tradicionales de Mendoza.

Cual adolescente caprichoso, Rodolfo Suárez, un ya desgastado gobernador tras dos meses de gobierno, redobla la apuesta en la que su gobierno prescindirá de las opiniones de su pueblo, si éstas no están acorde con sus deseos y disposiciones, y obviamente ninguneará a todos aquellos que opten por tener una visión y opinión propia por fuera de la prédica oficial.

De esta manera, el intendente de San Carlos, Rodolfo Scanio y los legisladores Difonso y Torres festejaron una vendimia en la que ningún referente del gobierno provincial estuvo presente.

Esto podría tener muchas explicaciones, pero cuando es sabido que Suárez culpa a San Carlos y Gral. Alvear en general, y a Difonso en particular, de ser los promotores de las marchas sucedidas en fecha del intento de reforma de la 7722, la decisión de vaciar de figuras representativas del gobierno provincial, toma el carisma de una «vendetta»; por cierto muy «berreta».

Parece que Suárez no quiere entender que el agua y la 7722 convoca a un pueblo entero y en toda la extensión de nuestra provincia, y no sólo a un grupo de legisladores que mantuvieron una posición de toda una vida. Posición en la que muchos de su gobierno también comulgaban en 2014/2015, obviamente cuando les era conveniente electoralmente.

Pena da la miopía de aquél que, debe manejar los destinos de todos los mendocinos por cuatro años más. Ojalá el tiempo y el criterio lo haga recapacitar, porque se acerca velozmente la Fiesta de la Ganadería de General Alvear y ahí tendrán también algunas cosas que decirle al respecto.

José Luis Bonomi